Cómo prepararte para una sesión de tatuaje: alcohol, comida, sueño y medicación
La forma en que llegas a tu cita influye en cómo transcurre la sesión. Un cliente descansado, bien alimentado e hidratado suele estar más tranquilo, aguanta mejor el dolor y ofrece al tatuador una piel más fácil de trabajar. Esto es lo que conviene tener en cuenta el día anterior y el mismo día.
Nada de alcohol antes de tatuarte
El alcohol deshidrata y puede favorecer el sangrado y los hematomas, lo que dificulta tatuar la piel y colocar la tinta con limpieza. Además altera el juicio, y muchos tatuadores se niegan a tatuar a alguien que ha bebido. Muchos estudios piden evitar el alcohol al menos 24 horas antes: sigue las indicaciones de tu tatuador y no te des ánimos con una copa.
Come bien y bebe agua
Una sesión puede durar varias horas, y el estómago vacío es una causa habitual de mareos o desmayos. Haz una comida de verdad una o dos horas antes de llegar, bebe agua durante el día y lleva un tentempié y una bebida para las pausas. Comer con regularidad funciona mejor que un pico de azúcar seguido de un bajón.
Duerme bien y no vayas enfermo
El cansancio reduce la tolerancia al dolor: la misma sesión se hace mucho más dura después de una mala noche. Si tienes fiebre, una infección o un resfriado que te deja agotado, avisa a tu tatuador y cambia la cita. Tatuar un cuerpo que ya está luchando contra algo puede ralentizar la cicatrización y hace la sesión más desagradable.
Medicación: coméntala, no la cambies por tu cuenta
Algunos medicamentos, como los anticoagulantes y, en ocasiones, los antiinflamatorios, pueden influir en el sangrado. Nunca interrumpas un tratamiento prescrito por tu cuenta para tatuarte: habla con tu médico o farmacéutico e informa a tu tatuador de lo que tomas. Tampoco empieces a tomar un analgésico «para ir preparado» sin consultar antes.
Prepara tu piel
Llega con la piel en buen estado: sin quemaduras solares, cortes, rojeces ni irritación en la zona. Si está seca, hidrátala los días previos. No te afeites salvo que te lo pidan: el estudio suele rasurar la zona con una cuchilla limpia. Evita exfoliantes y tratamientos agresivos el día anterior. No se debe tatuar una piel quemada por el sol o dañada.
Detalles prácticos
Ponte ropa holgada que deje la zona fácil de alcanzar y que no te importe manchar con un poco de tinta o producto de limpieza. Lleva un documento de identidad, la confirmación de tu depósito, tus imágenes de referencia y un cargador de móvil. Si piensas usar una crema anestésica, pregunta antes a tu tatuador: algunos prefieren no trabajar con ellas.